Cocoe es un germen

Cocoe es un germen. Ya existía mucho antes de que Gabriel Suchowolski y Jean Duprez se conociesen, incluso mucho antes de que nacieran, aún más, ya existía mucho antes de que a Leonardo le regalaran su primera caja de plastidecor ó que Heratóstenes se planteara si se podría jugar al fútbol con la tierra. Existe desde el principio. Mucha gente se cuestiona qué es el arte, lo artístico ó simplemente lo estético. Cocoe no, porque tiene conciencia de ello, es plenamente consciente de que todo depende de si mismo, que sin él ninguno de estos términos existiría. ¿Cual es el motivo de que Cocoe eligiese a Duprez y Gabriel? ¿Ó fue al reves? ¿Qué relación tiene con la alimentación? (Cacao: en la lengua de Blake, Cocoa) ¿Existe alguna relación entre Cocoe y la afición de los surrealistas de principios del siglo XX al cacao caliente? No olvidemos la importancia del cacao en el Arte Maya, y cómo los diseñadores precolombinos aprovechaban de su estimulo para la creación. En este caso ¿fue primero la bebida que les estimulaba en la creación, ó el éxtasis creativo el que les impulsó a asociar a Cocoe con la bebida? Estas preguntas, y muchísimas más habría que preguntárselas al propio Cocoe sea lo que sea, si es que esto es posible, pero la reflexión que nos deja es la siguiente ¿Son conscientes de estos hechos y coincidencias Gabriel y Duprez, ó por el contrario son meros instrumentos de Cocoe? Sea cual sea la respuesta, hay algo seguro, que forma parte de una conspiración, “La Conspiración Cocoe”.
Que Cocoe utiliza herramientas es algo evidente, y es un hecho irrefutable que estas son personas con capacidad creativa. Dicen que las casualidades no existen, y desde el prisma de Cocoe, el destino es un hecho tan real cómo la ingenuidad humana.
En el pasado existieron diferentes oportunidades para que Gabriel y Duprez se conociesen, pero no fue hasta el año 2000 que coincidieron. Los comienzos nunca son buenos, y según dicen son las mejores parejas, las más duraderas, aquellas que miden primero sus diferencias antes que sus parecidos. Ahí estaba Cocoe.
Los dos trabajaban en una de las principales agencias interactivas del momento, siendo esto un dudoso honor, y corrían los tiempos de la todavía increíble burbuja de Internet. Duprez trabajaba como director-productor del área audiovisual de puntoTV y Gabriel como director del área de desarrollo de videojuegos de ONEZ.
Todo se vino abajo cuando el 11 de septiembre despiden al 75% de la plantilla y poco después a su totalidad. Cocoe se ve replegado en espera de buenas nuevas que le permitan resurgir. Después de aquellos sucesos traumáticos pasó un año que no hizo sino reforzar aún más los lazos entre Duprez y Gabriel. Un año bastante aburrido donde tuvieron que sufrir el duro yugo del desprecio en la compañía donde trabajaban, cuyo clímax se resolvió como un nuevo nacimiento de Cocoe, como única solución al tedio y al mal gusto reinante.
Este nacimiento de Cocoe no hubiese sido posible sin el trabajo anterior, sin las dichas y desdichas anteriores. Gabriel y Duprez trabajaron duro en aquellos tiempos como única válvula de escape. Así fueron fundadores en el colectivo domestika, y crearon piezas de video como DMSTK DV1.
Viejas y nuevas obras vieron la luz en el resurgimiento de Cocoe. Gabriel y Duprez han trabajado como Directores de Arte en spots publicitarios de renombre y continúan hoy en día realizando obras llenas de esos detalles que tanto les gusta hacer. Pero son las piezas y proyectos más personales los que refuerzan su visión de Cocoe. Proyectos como instalaciones interactivas de video o exposiciones multidisciplinares que llegarán a lo largo del tiempo, verán reflejado un esfuerzo por elevar los limites de la estética.